viernes, 8 de octubre de 2010

El auto con motor poderoso


Hace muchos años había un hombre que traía un carro nuevo.  Nunca había sido dueño de un carro en toda su vida.  El carro venia con un poderoso motor.  Pero se encontró el hombre empujando al carro.  Era muy confuso pero cada vez que él usaba el carro siempre era necesario  que alguien estuviera dentro del carro para manejarlo y otra persona empujando! Por fin alguien vino a él y le dijo, “Santiago, Porque tú siempre andas empujando el carro?  ¿Acaso es que no tiene gasolina?”
“Claro que si” dijo Santiago. “El tanque está lleno de gasolina, pero no sé que hacer con él.”
“Déjame enseñarte Santiago.  Pon la llave aquí y empieza a encenderlo. Hombre, escuchas el motor arrancar y ahora si hay poder real. Ahora vamos a dar un paseo.”
En la vida cristiana tú tienes un motor fuerte, nada menos que la vida de resurrección que Cristo hizo disponible para ti. Deja de empujar! Enciende el motor. Abandona toda tentación, toda oportunidad, toda eminencia de circunstancia, cada situación de amenaza a la energía divina de Cristo en ti.
¿Cómo estamos viviendo nuestras vidas cristianas? ¿Estamos intentando hacerlo por nosotros mismos o estamos dependiendo de Dios?

No hay comentarios:

Publicar un comentario